viernes, 18 de agosto de 2017

Curso Reflejos Primitivos Nivel I




INTRODUCCIÓN

La Terapia de los Movimientos Rítmicos es una técnica creada por el Dr. Harald Bloomberg, médico por la universidad de Umea, Suecia, especializado en psiquiatría, cuyo objetivo principal es la integración de los llamados Reflejos Primitivos, mediante una serie de ejercicios y movimientos suaves y rítmicos con los que se consigue, no solo la generación de nuevas conexiones neuronales en distintas partes del cerebro gracias a la estimulación que suponen, sino que también se logra la mejora  del tono muscular y relajación de las tensiones y espasticidades. 

Pero ¿qué son los reflejos primitivos? Inicialmente, cuando el bebé se encuentra en el vientre materno, vive en un medio acuoso donde permanece alrededor de nueve meses hasta que completa su desarrollo y llega el momento del nacimiento. Para poder afrontar el momento del parto y lograr sobrevivir y adaptarse a su nuevo medio y realidad, el sistema nervioso le ha dotado de los reflejos primitivos, una serie movimientos automáticos, tales como la “succión” cuando se alimentan, que a través del contacto con sus figuras referenciales, el juego y los cuidados, se integran y dan paso a reflejos posturales controlados neurológicamente desde las partes superiores del cerebro y que se traducen en un adecuado desarrollo neurológico con sus correspondientes habilidades.

En caso de que esta integración no se produzca y los reflejos permanecen activos, existirá en el bebé una inmadurez  neurológica que afectará no solo a su psicomotricidad y habilidades motoras gruesas y finas, sino también a las perceptivas y cognitivas que podrían dificultar su desempeño en el día a día. Sin embargo, son muchos los estudios que demuestran que el cerebro de los niños se destaca por su enorme plasticidad, por lo que con un adecuado cuadro de ejercicios podemos lograr la integración de los reflejos y con ello la mejora en la adaptación del pequeño en su día a día.
Los síntomas de una integración inadecuada pueden ser:
  •              Dislexia y dificultades de aprendizaje
  •              Malas posturas
  •              Pobre coordinación mano-ojo
  •    Poco equilibrio
  •    Pobre coordinación
  •    Problemas de lateralidad y movimientos cruzados
  •    Malas posturas a la hora de escribir
  •     Enuresis, y problemas para controlar esfínteres
  •     Problemas de atención y concentración,
  •     Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en  bicicleta
  •     Mareo por movimiento
  •      Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo
  •     Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío.
  •      Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos
  •      Mala letra 
  •       Hiperactividad
  •     Se distraen fácilmente 
  •      Impulsividad 
  •     Problemas de organización... 

Curso de BRMT, Nivel I: Reflejos Primitivos por Eva Bartolomé
    Entre los días 18 y 19 de Noviembre organizamos en Lugo el curso de formación BRMT Nivel I, enfocado al ADD y TDAH, dirigido a psicólogos, osteópatas, logopedas, maestros, optometristas y padres y madres (no se requieren CONOCIMIENTOS PREVIOS)


    Precio de la formación: 240 euros (14 horas de duración)
    Horario del curso:
    • Sábado 18, de 9 h a 14 h /16 h a 20 h
    • Domingo 19, de 9 h a 14 h
    Para reservar o solicitar información:
     Contenidos del curso
    • Descripción de TDAH-ADD.
    • Desarrollo del cerebro.
    • Blomberg Rhythmic Movement Training – Terapia de Movimento Rítmico (BRMT – TMR).
    • El tronco cerebral y los movimientos Rítmicos.
    • El cerebelo y movimientos rítmicos.
    • El cerebro del reptil o los ganglios basales y la integración de los reflejos.
    • El desarrollo motor del bebé.
    • Los reflejos primitivos infantiles.
    • Reflejos primitivos:
      • Reflejo tónico laberíntico.
      • Reflejo de Landau.
      • Reflejo tónico simétrico del cuello.
      • Reflejo espinal Galant.
      • Reflejo anfibio.
      • Reflejo de Babinsky.

    miércoles, 31 de agosto de 2016

    La Adolescencia y su "revolución interna" (1º Parte)

    Normalmente cuando hablamos del período de la adolescencia, la llamada edad de pavo, con las familias, con nuestros padres o incluso con nuestros propios amigos,  se recuerda como un momento especialmente complicado, no solo para los propios individuos quienes se han podido sentir muchas veces solos e incomprendidos por sus padres, sino también para los propios progenitores, que han tenido que lidiar con los cambios de humor de sus hijos e hijas, la creciente rebeldía propia del momento, el hecho de que se vuelvan más autónomos e independientes y decidan que ya son capaces de afrontar las distintas dificultades que puede presentarnos la vida, etcétera. Pero, ¿qué hay detrás de todos estos cambios?, ¿tienen un base biológica o simplemente son los adolescentes que deciden complicarnos la tarea de padres, madres y educadores?
    Efectivamente este período del desarrollo que trascurre oficialmente entre los 12 y los 20 años, supone un momento de grandes cambios fisiológicos, hormonales y emocionales provocados todos ellos por la restructuración que sufre el sistema nervioso y por la gran segregación de hormonas que sintetiza el sistema endocrino que va a provocar el creciente comportamiento sexual y los cambios fisiológicos propios del género, con lo que efectivamente estas modificaciones que vemos en la personalidad de los adolescentes tiene un base biológica. Ahora veremos en qué consiste realmente esta restructuración y sus consecuencias.
    Como es bien sabido el sistema nervioso es un conjunto de neuronas que conforman distintas agrupaciones, más o menos grandes, y que dan lugar a las distintas estructuras que forman el llamado cerebro: los hemisferios, el hipotálamo, el cuerpo calloso, el tronco…Pero para que estas estructuras puedan llevar a cabo sus funciones de forma coordinada y adaptativa, establecen conexiones las unas con las otras. Si bien los bebés nacen con algunas conexiones ya establecidas, necesarias para que puedan empezar interaccionar con su entorno, es a partir del momento del nacimiento, gracias a la estimulación que reciben, cuando se establecen y multiplican las conexiones neuronales, alcanzando ya a los 6 años el 90% de toda la interconexión que alcanzará en la edad adulta. Ahora bien, ¿son necesarias todas estas conexiones en la pubertad?


    La evolución a lo largo de la historia se ha caracterizado entre otras cosas por ser muy práctica y por potenciar al máximo los recursos y habilidades de los organismos más importantes para su adaptación al medio. Por lo que, siguiendo con esta premisa, durante la adolescencia  se produce un proceso de restructuración, la llamada “Poda Neuronal” que consiste en suprimir todas aquellas conexiones que no son imprescindibles, que son menos utilizadas, y en fortalecer las más frecuentes y empleadas. El biólogo norteamericano Gerald Edelman lo llama “Darwinismo neuronal” por el proceso de selección natural que sufren las neuronas. Asimismo, los axones (vías a través de las que conectan unas neuronas con otras) se vuelven más gruesos y son recubiertos de mielina, lo que favorece la rapidez de transmisión de información, y se multiplican las dendritas, las ramificaciones que reciben la información de los axones, por lo que nuestra operatividad va a aumentar en gran medida.
    Es importante tener presente que el proceso de mielinización de los axones y de restructuración de las conexiones no se produce en las distintas partes del encéfalo al mismo tiempo, sino que es secuencial y sigue un patrón caudal-rostral (de abajo arriba), lo que significa que el sistema límbico, zona encargada del procesamiento emocional entre otras cosas localizada por debajo de la Corteza Cerebral, madura mucho antes que la ésta última, parte en donde se llevan a cabo los pensamientos más elaborados y racionales y el control de impulsos, la cual alcanza su punto de desarrollo máximo a los 25 años. Esto puede suponer un foco de sufrimiento, es decir, el hecho de que durante la adolescencia el sistema límbico de los chicos y chicas esté a pleno rendimiento y la corteza cerebral no sea capaz de intervenir debido a que todavía no ha alcanzado su pleno desarrollo, explica el que sean tan intensos a la hora de expresar sus emociones, sus opiniones y se vean inmersos en las tormentas emocionales propias de la edad, que generan conflicto la mayoría de las veces, ya que no son capaces de racionalizarlas completamente.
     Otra característica propia de esta edad es la escasa paciencia de la que pueden gozar los adolescentes y su tendencia a la imprudencia. Esto se debe a que el núcleo Accubens está también muy activo durante esta etapa, zona del encéfalo relacionada con el placer y la recompensa que provoca, no tanto que subestimen el riesgo que pueden correr en determinados momentos, sino que sobrestimen la recompensa que creen que van a recibir.

    En conclusión, en esta primera parte del post de la Adolescencia hemos visto cuales son los cambios estructurales a nivel biológico que se producen durante la adolescencia. Esta información es de vital importancia para que podamos comprender que durante esta etapa sufren una verdadera transformación que les puede afectar enormemente a nivel psicológico y conductual. En la segunda parte veremos la importancia del ambiente y de la estructura familiar en toda esta etapa así como algunas indicaciones para facilitar la transición a todo el sistema.

    viernes, 1 de julio de 2016

    La Compatía: resolución de conflictos

    Son muchas las ocasiones en las que podemos encontrarnos frente a una persona muy  enfadada que, debido al cúmulo de emociones y sensaciones que está viviendo en ese momento,  es incapaz de tranquilizarse por sí misma y solo tiene capacidad para increparnos a nosotros o al objeto de su enfado, y nosotros nos sabemos perdidos ante “semejante despliegue emocional”, quizás porque lo vemos como un ataque más que como una oportunidad para dialogar y resolver un problema. ¿Cuál es entonces la solución? ¿Cómo deberíamos actuar si nos encontramos en una situación semejante? La respuesta es la compatía.


    La compatía es un término nuevo acuñado por Al Siebert, uno de los grandes educadores que han escrito a cerca de la capacidad de superación que tenemos los seres humanos, es decir, la resiliencia. Este concepto es el resultado de la unión de los términos compasión, sentimiento de tristeza al ver el sufrimiento de otra persona que nos impulsa a querer e intentar socorrerla, y empatía, habilidad para reconocer y sentir como propios los sentimientos ajenos a nosotros. Su objetivo por tanto no es otro que la resolución de conflictos mediante la dotación de la habilidad para comprender los sentimientos heridos de la persona y saber qué decir para calmar la situación y que, en vez de reproches y gritos, se llegue a un punto en el que el diálogo y la calma sean los protagonistas.
    Algunas de las frases que solemos decir en momentos como estos son: “relájate”, “no te pongas nervioso”, “enfadándote no consigues nada”, “tranquilo” y como estas otras expresiones que, aunque su objetivo sea intentar tranquilizar a la persona, no consiguen otra cosa que ponerles más nerviosos ya que estamos negando e intentando reprimir su enfado, una emoción natural del ser humano, e impidiendo la creación del diálogo, elemento esencial en la resolución de conflictos. ¿Qué recursos conforman, por tanto, la compatía?, ¿Cuáles son los pasos a seguir?:
    1. Preguntar a la persona enfada qué es lo que les molesta, de esta forma abrimos un canal para el diálogo.  
    2.  Escuchar activamente la respuesta a nuestra pregunta, para establecer un debate con la persona y que sea capaz de darse cuenta cuál ha sido el problema.
    3.  Una vez establecido el dilema, es importante que nosotros realicemos a la persona con que estamos tratando una serie de cuestiones concisas para clarificar lo que se nos ha trasmitido, ya que puede ocurrir que debido al estado de ánimo la persona no sea capaz de hacer un discurso coherente y ordenado. Estas preguntas deben abiertas, para que se mantenga el debate y demos opciones de resolución.
    4.  Es imprescindible que valoremos y seamos empáticos con los sentimientos que están depositando en nosotros. En este punto es importante diferenciar entre simpatía y empatía, la cual nos va a llevar a la resolución del conflicto. La simpatía es una inclinación afectiva hacia las personas que parte desde el plano intelectual y que aunque nos permite distinguir la emoción que está sintiendo la persona, no se es capaz de llevar a cabo un escucha activa que nos permita comprender su esta de ánimo, por lo que se tiende a desvalorizar el estado de ánimo aunque se quiera buscar un “intento” de solución mediante un consejo. La empatía, en cambio, es la identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimos de otra persona. Parte de la total comprensión e identificación de las emociones y nos permite conectar con el corazón de las otras personas.
    5.  El reconocer e indagar en los sentimientos, sobre todo en aquellos que podríamos llamar negativos, lo que no significa que sean malos y que haya que esconderlos pues tienen su función adaptativa, nuca es sencillo por lo que debemos agradecer la valentía de las personas que deciden hacerlo.
    6.   Finalmente, preguntar a las personas qué es lo que quieren y transformar juntos ese deseo en posibles soluciones es el último paso. Esto permite que la persona verbalice un objetivo y lo comparta con nosotros, lo que ayudará en que juntos se llegue a un consenso beneficioso para nosotros, pero sobre todo para ello

    La compatía por tanto es un importante herramienta para la resolución de conflictos ya no solo con personas adultas, sino también con niños. Importante mencionar que con ellos debemos moderar nuestro propio discurso y adecuarlo al momento del desarrollo en el que se encuentran.

    jueves, 10 de septiembre de 2015

    10 RAZONES SOCIALES PARA HACER PSICOTERAPIA



    1.-“ …lo que decidimos hacer en la vida tiene consecuencias  importantes no solo para nosotros, sino también para los que nos rodean. En última instancia, cada uno de nosotros puede ser  más importante de lo que pensamos.”

    2.-“ …sin entender el porqué, no podemos ayudar a producir el cambio.”

    3.-“ …para ayudar a hacer del mundo un lugar diferente, el cambio tiene que empezar desde dentro.”

    4.- “ Cuando reaccionamos a las personas con temor y resentimiento, alimentamos estas mismas emociones en otros. La pregunta fundamental es si queremos ser parte de la solución o del problema. Eso significa tener que identificar dónde nos duele o dónde estamos lastimando a otros. (...)”

    5.- “El dolor al que no se le ha prestado atención puede hacerte cruel, crítico y abusivo hacia ti mismo y tal vez hacia los demás. “

    6.-“Las personas que se sienten seguras no están controladas  por el miedo. No juzgan a todo un grupo de personas por el mismo rasero porque una persona de ese grupo les haya hecho daño, ni porque alguien dijo que debían sentirse así.”

    7.-“ … puede ayudarnos a entendernos a nosotros mismos como parte de la familia humana, una familia que tiene una gran variedad de formas, colores, creencias y estilos de vida.

    8.- “ …el dolor continuo puede envenenar nuestra existencia, para algunos la pérdida de un ser querido puede dar como resultado sentimientos de ira y deseos de venganza. Esto es particularmente cierto cuando perdemos a alguien por culpa de la violencia y es lo que ha estado alimentando  siglos de guerras en numerosos países. El dolor pasa de una generación a otra , generando más y más violencia. (…)

    9-. La transformación del dolor en deseo de ayudar a otros es a menudo el resultado del proceso natural de curación.”
    ”Los terapeutas hablan de un fenómeno  llamado “crecimiento postraumático”.

    10.- (…)” Nuestro dolor se puede convertir en algo  útil. Podemos elegir el camino que deseamos tomar. Y estos caminos convergen por todo el mundo.”

    Citas. Francine Shapiro. Supera tu pasado.